Docencia Masónica

 Docencia significa enseñar, pero el acto de enseñar, tiene distintos planos o métodos. 

La masonería tiene un cuerpo y un alma, o sea, uno es objetivo y el otro subjetivo. 

El cuerpo es lo objetivo, es toda su historia a través de los años, sus constituciones, reglamentos, su infraestructura edilicia y ceremonias. El alma es lo subjetivo, es lo iniciático, por eso decimos que la masonería es una Orden de carácter iniciático, porque conserva el modo iniciático como regla para hacer las cosas. 

El modo iniciático masónico consiste en un método de transición del conocimiento, como un conocimiento en sí mismo que se basa en la enseñanza (docencia) a través de simbología constructiva que busca más allá de la esencia de las cosas y de su apariencia, y este simbolismo nos ayuda a actualizar lo que está en potencia en nuestro ser interior, nos ayuda a conocernos a nosotros mismo y por ende al creador y al universo creado por él. 

El modo iniciático masónico, llamado también (conocimiento inclusivo), porque comprende el saber desde lo más elemental, hasta los misterios más profundos, que trata de lo visible y comprobable, como lo profundo e invisible, el camino iniciático tiene doble característica, la primera la cual es una tarea individual e intransferible, es un trabajo interior que solo lo podemos efectuar nosotros mismos y que no se puede delegar a otro. La sagrada, porque se da en un campo esotérico, es decir lo interno que viene a ser lo subjetivo, lo secreto, lo reservado, por ello nos convertimos en arquitectos que trabajamos sobre la materia prima que somos notros mismos, sin embargo, no trabajamos en soledad, por el contrario interactuamos con nuestros hermanos, integrando así una hermandad. 

La docencia masónica, es un proceso específico y complejo, porque su objetivo es posibilitar la formación plena del iniciado, para el surgimiento del hombre nuevo en espíritu y conducta, donde el esfuerzo personal es determinante para el perfeccionamiento y conservación de la Orden y la proyección de sus valores en la sociedad profana. 

En la formación masónica, no se trata solo de mirar al exterior, de buscar afuera, por el contrario, primero debe descubrirse a sí mismo, para poder desbastar y pulir la piedra bruta. 

La docencia masónica es parte de la enseñanza iniciática, es una herramienta fundamental de la educación masónica, es una educación andragógica, porque tiene fines y contenidos diferentes a la docencia del mundo profano. Podemos decir que docencia significa enseñar, pero enseñar tiene distintos planos, enseñar es mostrar, señalar, revelar algo, poner al descubierto lo que está oculto, en otro nivel enseñar, significa instruir y esto se logra cuando el acto de enseñar se agregan una serie de explicaciones, que permitan formarse una idea total, de lo mostrado de analizar sus partes, de cómo se articulan entre sí, tratando que sea comprensivo, pero que también es importante el aporte reflexivo del educando, que dependerá de su personalidad, compromiso, responsabilidad, y pasión por lo que hace. 

En un concepto más profundo, enseñar implica educar. 

La palabra educar proviene de EX DUCCERE que significa extraer lo que está adentro, DUCCERE es conducir hacia fuera y EX es sacar, extraer, conducir hacia fuera, llevar a un estado actual que está en un estado potencial, las acciones de enseñar e instruir se realizan desde fuera hacia dentro, cuando en realidad debería ser un proceso inverso, porque esperamos que nazca en el iniciado y se manifieste en un proceso de crecimiento y desarrollo interior. 


Es cuánto.


BIBLIOGRÁFICA

1. Programa de Docencia grado Aprendiz. Gran Comisión de Docencia 

2. Docencia Masónica. Alfredo Corvalan 

3. El libro del Aprendiz. Oswal Wirth 

4. El Simbolismo Constructivo. Alfredo Corvalan 







Félix Aponte Dávila 

M.·.M.·.

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