El Arte Real (Jardiel Garcia)

 

El arte es entendido generalmente como cualquier actividad realizada con una finalidad estética, mediante la cual se expresan ideas, emociones.

La Masonería surgió como organización en Inglaterra a comienzos del Siglo XVIII, en 1717.

La Masonería moderna nació cuando los constructores prácticos (masonería operativa), se unieron a los construc­tores teóricos (masonería especulativa); los masones especulativos enseñando la filosofía y la moral, fueron recibidos en las logias compuestas hasta entonces por obreros, que levantaban edificios materiales.

Los historiadores de la Masonería llaman Arte Real, al que cumplieron esos obreros y alba­ñiles de la construcción,  que formaban guildas y cofradías que se reunían periódicamente para confraternizar.

El Arte Real de la masonería moderna se expresa por medio del trabajo del aprendiz iniciado, expresado por medio del simbolismo, en la piedra bruta, la que el mismo debe desbastar, a fin de despojarla de sus asperezas. Así, al trabajar su Piedra, es una manera masónica de decir que el masón en general, trabaja sobre sí mismo, para de esta manera despojarse de los egos, prejuicios, vanidades, vicios, etcétera; aprendido por el hombre en su andar en el mundo profano, al que debe renunciar y morir para renacer como un hombre nuevo.

La simbología de la construcción del templo nos ha de invitar a convertirnos en obreros de nuestro yo interior, un templo vivo y armonioso. Recordemos que el fin último de la iniciación no es el de llegar a vivir a través de ella, todo lo contrario, es una vía y herramienta, para ser mejores en el mundo y en nuestra labor profana. (¿Qué venís a hacer aquí? A vencer mis pasiones, someter mi voluntad y hacer nuevos progresos en la masonería.)

El Arte Real se aplicó en cada construcción con estabi­lidad y belleza, hoy se aplica en cada masón, para que cada cual transforme su espíritu con una alta moral y teniendo en vista los valores de libertad, igualdad, justicia social, solidaridad y fraternidad como los más elevados fines humanistas de la Masonería.

Podemos concluir QQ.·.HH.·., que el Arte Real tiene un sentido netamente espiritual y eminentemente ético. Como el aprendiz transforma los vicios, metales viles, en virtudes, metales nobles, ejemplo: los hombres en hermanos, los ignorantes en sabios, los hipócritas en sinceros, los ambiciosos en humildes y a los desleales en hombres rectos. De esta manera se construye el Templo interior, logrando el perfeccionamiento del individuo, durante un viaje al interior de sí mismo.
Mientras haya un pobre, a menos que sea un perezoso o un vicioso, hay una injusticia. José Martí.

  Fraternalmente.


Jardiel García Salido

Ap.·. Mas.·.


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...Si miramos nuestro templo y retrotraemos a los tiempos iniciales,
parece imposible y como una utopía decir con orgullo: ¡Lo logramos!
José Luiggi