El Juramento Masónico




Antes de explicar el juramento masónico, necesitamos saber que el JURAMENTO, es tanto una promesa como una declaración, solemne, de hechos invocando a algo o a alguien y normalmente se pone a Dios por testigo de la verdad. La palabra JURAMENTO, misma que deriva de las voces Latinas JURF o JURAMENTUM, las que significan una afirmación o una negación, de lo que es cualquier cosa, poniendo como testigo al Ser Supremo. Se refiere también al acto de contraer a conciencia, algún compromiso. 
El de cumplir con las promesas, el de acatar las Leyes; el de desempeñar fielmente, cualquier Cargo o comisión, el de defender a una Persona, el de sostener un Ideal, el de morir por una Causa, por la Nación, por la Bandera, etc. Por esa razón en la Masonería, desde época inmemorial, se impuso el SOLEMNE ACTO DE LOS JURAMENTOS, al reconocer a sus iniciados, mismos que han mantenido inalterable a la antigua Costumbre Hebrea; por esa razón, a sus creyentes, se les definía en términos netamente simbólicos dicho acto, tomando en cuenta que: la palabra IAMIN, o sea la mano derecha, deriva de la voz AMAN, que significa Ser fiel; en consecuencia, es lo que constituye el origen primordial del mencionado JURAMENTO, puesto que denota una marcada tendencia a establecer su propia etimología en materia de simbolismo; razón por medio de la cual, la Masonería adoptó dicho ceremonial, precisamente aplicando en todas sus partes las particularidades propias de la Costumbre Hebrea, pero naturalmente, de acuerdo con la Lógica establecida, dentro de la Doctrina, que simbolizan dichas palabras. 
Ya para ir finalizando, El JURAMENTO es un acto sumamente importante, más aun, respetar y ser fiel a lo que juramos cumplir, ahora, creo, que por encima del mero acto, todo masón debe sentir que este juramento se está haciendo en su templo interior, en su santuario sagrado, colocando la mano encima de Nuestro Libro Sagrado, nuestra constitución masónica, sobre una espada, símbolo del honor y la justicia y a la sombra de nuestra bandera nacional, por todo ello también es un acto completamente esotérico que nos permitirá iniciar la transmutación de nuestra piedra bruta. Así pues, concluyo recalcando que en este acto, Juramos y prometemos cumplir las Leyes de la Orden, y acatar las decisiones de nuestros superiores, ser discretos e impenetrable, sobre todo cuanto sepamos hasta ahora, o se nos confiare sobre el grado de aprendiz, también prometemos ser fiel a la patria y sobre todo amar a nuestros queridos hermanos con todo el corazón, apoyarlos en todo lo que esté a nuestro alcance, confortarlos en sus penas morales. Juramos combatir la tiranía en toda la amplitud de la palabra. Además de los elementos que les señale sobre los que juramos, también es de destacar que, tenemos como testigos al G.: A.: D.: U.: y a todos nuestros QQ.: HH.:, y si se llegare a faltar a todos o algunos de los preceptos de honor, rectitud y virtud, es decir, si llegare a ser perjuro, que os demanden. Para cerrar, les presento una cita… 

“Jamás pronunciéis un juramento, a menos que prefiráis morir a quebrantarlos” 
Ken Follett
 Es cuanto, 
 Fraternalmente 

 Luis Hernández 
Ap.•. M.•


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parece imposible y como una utopía decir con orgullo: ¡Lo logramos!
José Luiggi