Familia:
Grupo de personas formado por una pareja, unida por lazos legales o religiosos, que conviven y tiene un proyecto de vida en común y sus hijos, cuando los tienen. Es un conjunto de ascendientes, descendientes y demás personas relacionadas entre sí por parentesco de sangre o legal.
Podemos decir que la fuente de la familia se encuentra en el matrimonio, la filiación y la adopción, considerando que los miembros que conforman una familia son los cónyuges, parientes por consanguinidad, o parientes por afinidad.
Un masón es una persona capaz de dedicar parte de su tiempo hacia la reflexión, el cultivo de la amistad, o el mejoramiento de su propia vida. El Masón como integrante de una familia, tiene un rol impulsor y transformador de la misma, hacia un mejoramiento de la familia como motor de la sociedad y como centro del afecto y amor.
El Masón es un ser humano perfectible, capaz de transmitir sus progresos espirituales a su familia, potenciándolos para reflejar hacia la sociedad entera. Busca que los sublimes valores y principios más apreciados por la Orden, como la Fraternidad, Tolerancia, Solidaridad y Caridad, sean una realidad propia inmediata.
Los masones no estamos ajenos a los problemas de toda relación familiar del mundo profano, pero nos caracterizamos por formar hogares armoniosos caracterizados al respeto individual y compartir valores universales.
Su ideal debe ser el de configurar una familia ajena a dogmatismos, limitantes, lo cual puede incluir o excluir la fe en uno que otro de sus integrantes, pero que por sobre todo no hacer imposiciones para nadie, salvo en algunos casos.
Por eso debemos ser modelo para nuestra familia y para nuestra sociedad. El ser iniciado no basta para ser un buen Masón, se tiene que aplicar en todos los ámbitos, en su accionar, como padre, como en el trabajo, como vecino, etc.
Por lo tanto, cuando alguno de nosotros cae en alguno de los numerosos defectos humanos y conductas negativas, que perjudican o amenazan a la familia, en su base estructural y valórica, la falta es mayor que cuando la realiza un profano.
Analicemos esta pequeña pregunta y su respuesta, pero con un gran significado implícito.
- ¿Sois Mas.·. ?
- Todos mis HH.·. me reconocen como tal.
Se responde, no con una afirmación, sino con el reconocimiento de nuestros hermanos, nunca debemos decir, debemos hacer, demostrarlo con el día a día en nuestras actitudes, nuestras virtudes, construyendo un legado, en nuestro entorno y en nuestra familia.
¿Cómo se relaciona la masonería y la familia?, para responder esto primero hay que entender que hace la masonería por nosotros. La masonería nos despierta, nos da una identidad, hace que nos reconozcan como un ente espiritual, cuyos principios rectores son el amor que hay en nuestros corazones, la luz de la verdad y el empleo de nuestra capacidad para actuar con justicia.
Estas virtudes las empezamos a conocer y cultivar en nuestro trabajo diario, en devastar nuestra piedra bruta, nuestro interior, nuestra propia humanidad y de esta forma eliminamos nuestras asperezas traídas de nuestro mundo profano y así nos convertirnos en una mejor persona, ¿es difícil? es verdad, ¿no se logra rápido? también es verdad; es por eso que el Masón es un eterno aprendiz, tenga el grado que tenga.
Puedo ponerme, humildemente, como ejemplo, sé que he cambiado desde que fui iniciado en la masonería, pero también sé que me falta mucho camino por recorrer y hacer. Ojala poder lograr que mi familia, mis QQ.·.HH.·. , la sociedad, lleguen a reconocerme como tal, como un buen Masón. Lograr entender que es mejor dar que recibir, que la sabiduría radica en poner en balance las necesidades de otros y las propias, sin descuidar ninguna de las dos.
Los hombres que entran en acción, sobre todos aquellos cuyas acciones están basadas en el amor, llegan a vivir para siempre. La muerte no es verdad, cuando se ha cumplido bien la obra de la vida. José Martí.
QQ.·.HH.·. Es todo.
Fraternalmente,
Jardiel García Salido.
Ap.·. Mas.·.

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