Lo que debes saber acerca de la Masonería

¿Qué es la Masonería?
La Masonería es una sociedad fraternal que está basada en doctrinas morales y espirituales. las doctrinas morales son el amor fraternal, la ayuda mutua, la verdad sobre todo, la práctica de las virtudes (templanza, fortaleza, prudencia y justicia). su doctrina espiritual se fundamenta en la convicción de sus miembros en la existencia de un Ser Supremo y en la inmortalidad del alma.

¿Por qué no se me ha invitado a pertenecer a esta Institución?
a diferencia de los miembros de otras instituciones fraternales, a lo Masones se les prohíbe solicitar a nadie que ingrese como miembro de la Orden. Solo si es un deseo voluntario, sincero y sin ánimo de lucros personales, se le permite el ingreso a la Institución.

Entonces, ¿Cómo se puede ser Masón?
Muchos hombres viven una vida entera sin saber que si desean ingresar a la Fraternidad más antigua del mundo, la más propositiva y grande que ha existido, tiene que solicitar admisión a ella. Debe saber que no serán invitados, ellos deberán acercarse por su propia y espontánea voluntad, sin persuasión alguna. Debe solicitarle a algún Masón que lo invite.

¿Cuales son los requisitos para ingresar?
Los requisitos para ingresar a la Orden son:
  1. Ser hombre honesto y de buenas costumbres.
  2. Ser mayor de 21 años de edad, salvo los hijo de Masones que han sido adoptados como Luvetones, quienes podrán ingresar a los 18 años de edad.
  3. Creer en un Ser Supremo.
  4. Residir en el país.
  5. Ser recomendado por tres Maestros Masones de la Logia a la que desee pertenecer.


¿Cómo me encontraré en la Masonería?
La masonería es también una Institución formativa, educativa, benevolente, social, tolerante y filantrópica.
Es formativa porque persigue los propósitos de formar el carácter moral de sus miembros y enfatizar la búsqueda de la armonía con el universo interior, educa para lograr el orden en la vida personal, el desarrollo de la conciencia y el estado que ésta genera.
Emplea el convincente método del Arte real, basándose en simbolismos y alegorias, así como en la práctica de rituales y ceremonias para comunicar milenarios conceptos de orden y verdad a sus miembros y le invita a practicarlos cotidianamente para elevar su condición humana.
Es educativa porque enseña mediante ceremonias y rituales, sus conceptos de moralidad y fraternidad, basándose en las enseñanzas del Libro de la Ley Sagrada.
Enfatiza la obligación de sus miembros de interesarse por el mundo que les rodea, por descubrir su relación con el universo, por desarrollar sus habilidades intelectuales, por ser justos, por seguir los preceptos de su conciencia, por ejercitar el auto control de sus actos.
Es benevolente porque no tiene fines de lucro; establece para sus miembros la obligación de interesarse sin egoísmo, en la solución de los problemas de los demás, especialmente de sus miembros necesitados, así como de sus viudas y huérfanos. La Masonería no es una mutualidad de seguros ni una sociedad de beneficencia, es una fraternidad que se preocupa por sus miembros.
La Masonería es una organización social en el sentido que promueve entre sus miembros la amistad, así como un espíritu sincero de fraternidad, que establece una relación humana permanente y confiable entre ellos, creando un ambiente propicio, necesario para sus nobles fines. A los Masones se les pide que en su vida cotidiana sean hombres prudentes, diligentes, moderados y discretos.
Es Tolerante, porque aún cuando la creencia en un Ser Supremo, origen de la existencia de todo lo creado, al cual se dedican todos sus actos y ceremonias, la Masonería no apoya ni predica ningún credo o teología; invita a sus miembros a que practiquen sus creencias sin dogmas ni prejuicios. Cada Logia tiene un Altar en su Templo y durante sus trabajos, sobre éste descansa el Libro de la Ley Sagrada, que estará representado por el Libro Sagrado de la religión que más predomine en el país.
La Masonería no exige a sus miembros a pertenecer a ninguna denominación o confesión religiosa. El ser miembro de alguna iglesia o religión no es obstáculo para ser admitido en nuestra Orden. No existe ninguna controversia que impida el ingreso a un católico Romano, Cristiano, Judío, Musulmán, Budista, Mormón, Protestante o miembro de cualquier organización religiosa, mientras manifieste su creencia en un Ser Supremo.
Tampoco hay limitación por raza u origen étnico, ni por convicciones políticas. Las discusiones sectarias sobre religión, raza o política están prohibidas en las Logias, para así mantener la paz y la armonía necesaria en toda reunión fraternal. Fuera de Logia, los individuos son libres de involucrarse en actividades políticas o religiosas, siempre que no las lleven al interior de éstas. La Masonería invita a sus miembros a ser activos en su religión y en los asuntos políticos de sus comunidades, para así llevar el buen ejemplo ante la sociedad.
La Masonería es filantrópica, aún cuando no hace pública esta actividad. Podemos asegurar sin duda que el brazo de la Orden alcanza todos los rincones del mundo, aliviando las necesidades de los masones, de sus viudas y huérfanos, así como de los más necesitados. Esto no se realiza como sociedad de beneficencia, sino como una actividad de conciencia en toda la extensión de su significado.
Debe quedar claro que no somos una sociedad secreta, sino una sociedad discreta, con finalidades eminentemente morales, que posee ciertos secretos. No ocultamos nuestras membresías, nuestros Templos están claramente identificados en sus fachadas, Los Masones usan emblemas y otros medios de reconocimiento a la vista de todos. No nos reunimos secretamente, sino en nuestros Templos, los cuales están identificados con los símbolos de la Orden.
Las puertas de la Masonería están abiertas a todos los hombres que buscan la armonía con su universo personal y con el universo que los rodea, que buscan participar en la aventura de hacer de este mundo un lugar más afable en el cual vivir con orden y paz para todos.
En un mundo donde la predomina la violencia y la intolerancia, donde el hombre se enfrenta en continua contienda y donde los valores morales se pierden cada día, los Masones tienen a su disposición la fuerza de los preceptos de la Institución y la energía que de ella emana. Los Masones se dan mutuamente esta fuerza moral que los habilita para perseverar en la búsqueda de la paz mundial.
Para un Masón es imposible no ser un hombre bueno en su familia, en su comunidad, en su país y dentro de si mismo. !que gran sensación el ser parte de una filosofía y un modo de vida en el que cada hombre, al ingresar como Masón, llega a comprender que nunca debe estar conforme con lo que es. En el que por convicción interior dedica su tiempo a perseverar, buscando el desarrollo de su conciencia y evaluando su condición como ser humano, asumiendo sus responsabilidades ante el Ser Supremo, antes sus semejantes y ante si mismo.
Si deseas ser masón es porque te subyuga el amor hacia tus semejantes y hacia el universo, porque te emociona la Libertad, porque buscas la Justicia y anhelas la felicidad de la humanidad.

Si tienes deseos de saber más sobre este tema, habla con un amigo masón y obtendrás más información. También podrás dirigirte a cualquier Logia jurisdiccionada a la Gran Logia de la República de Venezuela donde con mucho gusto se te dará mayor información.

...Si miramos nuestro templo y retrotraemos a los tiempos iniciales,
parece imposible y como una utopía decir con orgullo: ¡Lo logramos!
José Luiggi