El compás sirve para trazar el círculo y determinar el centro. Simbólicamente sirva para medir nuestras acciones y para medir nuestras aspiraciones, sujetándolas a nuestros esfuerzos. En otras palabras, nadie puede aspirar o desear más de lo que pueda merecer por sí mismo. El centro del círculo es símbolo de que debemos mantenernos en el punto central de observaciones, guardando la distancia necesaria con los seres y cosas que nos rodean para poder juzgar a unos y a otros con imparcialidad y rectitud.
El compás representa la justicia con que deben medirse los actos de los hombres. Su uso es de mucha importancia en la vida cotidiana del Masón, ya que, como se lo sugiere el V.·.M.·. al neófito, por la rectitud del compás aprenderemos a guiar nuestros pasos hacia el bien, todo en su justa medida determinada por el estudio de la razón.
Mis QQ.·.HH.·., recordemos siempre que los Masones nos
debemos entre sí: instruirnos recíprocamente, amonestarnos con amenidad, ceder
con complacencia, mandar sin acritud, amarnos y servirnos en cuanto esté al
alcance; todo esto porque somos hombres de bien que luchamos contra los malos,
somos hombres de ciencia y virtud que tenemos por enemigos a la ignorancia, la
hipocresía y la ambición.
Es todo.
Héctor
Padilla Quevedo
Ap.·. M.·.

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