El Masón como Ciudadano
Un Hombre Culto, Un Hombre Libre
Simplemente, Ame
Los Tres Tipos de Incertidumbre
Cuanto más grande sea la Copa de Vino, más Beberás
EL HOMBRE EN LA ARENA
El Q.·.H.·. Theodore Roosevelt, en su discurso “La Ciudadanía en una República”, ofrecido en La Sorbona de París, el 23 de Abril de 1910, manifestó: Los dos grandes motores son la Verdad y el Amor (Albert Pike)

La Crisis Según el Masón

El masón ante una eventual crisis está obligado a evocar la profunda enseñanza dada por la Orden, cuyo mensaje le recuerda que el hombre debe resignarse a sufrir cuando le llegue el turno, y que es infeliz el que se desespera cuando tenga que agotar la copa de la paciencia; sin embargo, esa resignación no comprende un estado de conformismo ante lo sucedido, sino que como iniciado en nuestros augustos misterios, el masón acepta la situación adversa y se dedica a construir el puente que lo separará de la dificultad.
Nunca Subestimes a Nadie
¿Es posible un mundo de fraternidad humana?
Pocos conservamos la serenidad de Espíritu
| Santiago Ramón y Cajal |
En 1885 el cólera hizo estragos en Valencia. En aquello años vivía en la ciudad uno de los masones más ilustres del siglo XIX, el Querido Hermano Santiago Ramón y Cajal, catedrático de Anatomía Descriptiva desde 1882. El celebrado investigador, cabeza de la llamada Generación de Sabios, estaba todavía lejos de culminar las investigaciones que le llevarían a ser reconocido con el Premio Nobel de Medicina en 1906, pero era ya, desde hacía más de una década, maestro masón. Os traemos hoy una cita de su autobiografía, Recuerdos de mi Vida, que bien sirve para entender los días de intensa emoción que nos tocará vivir. Nuestro Hermano, a través de su propia vivencia, nos invita a no dejarnos arrastrar por la efervescencia pasional. En medio de toda tormenta, seamos masones de sereno espíritu.










