"Dios nos ha creado para
conocernos, para cooperar entre nosotros y para vivir como hermanos que se
aman", decía la declaración. "El pluralismo y la
diversidad de religión, color, sexo, raza y lengua son expresión de una sabia
voluntad divina, con la que Dios creó a los seres humanos", añadía un texto que invita "a todas las
personas que llevan en el corazón la fe en Dios y la fe en la fraternidad
humana a unirse y a trabajar juntas" viendo "en el otro a un
hermano". Ojalá sepamos construir en el siglo XXI el mundo que hace un año
soñaron dos líderes religiosos. Ese en el que los seres humanos libres,
espirituales y de buen corazón se reconocen mutuamente. El mismo que la Masonería
desea desde hace 300 años.
Fuente: El Oriente. Gran Logia de España.-


No hay comentarios:
Publicar un comentario